Evitar patologías en los SATE – Aspectos a tener en cuenta.

Aspectos a tener en cuenta.

En realidad, la utilización del término “patologías del SATE” no sería correcta. Los sistemas SATE, por sí mismos, no presentan ninguna patología siempre que utilicemos sistemas de fabricantes que aportan ensayos y están homologados. En esos casos, el sistema se comporta extraordinariamente durante toda su vida útil sin ofrecer ningún problema.

Las lesiones patológicas que se producen en los SATE son siempre causadas por circunstancias ajenas al sistema, principalmente por dos causas:

  1. La falta de calidad de los materiales y componentes.
  2. Una instalación defectuosa o incorrecta.

Foto vía: Solucionesespeciales.net

 

El secreto para que el sistema se comporte correctamente tiene el origen en garantizar la calidad de estos aspectos:

  • La planificación y diseño del proyecto.
  • Los productos y materiales empleados.
  • La instalación del SATE.

Configurando lo que denominamos el concepto “sistema”.

 

Cumplir con estas premisas garantiza la durabilidad en el tiempo del sistema sin presentar patología alguna. Existen en España obras realizadas desde hace más de cuarenta años que se encuentran en perfecto estado y seguirán así indefinidamente; por no hablar de Europa, donde se lleva instalando el sistema desde hace más de 60 años. La interesante historia de los SATE y su origen en España podéis encontrarla aqui.

 

1. Planificación y diseño

No existen dos fachadas iguales. Debemos tomarnos nuestro tiempo para estudiarlas adecuadamente. Es importante hacer una diagnosis correcta del soporte; no es lo mismo una fachada enfoscada pintada que una de ladrillo cara vista o una casa de madera. En función de las características del soporte, es posible que debamos realizar distintos tratamientos previos a la instalación del sistema. También debemos realizar un completo estudio para tener previsto el movimiento de todos los elementos existentes en la fachada, cableado, tuberías de gas, tendederos, rejas, etc., y por supuesto planificar el tratamiento de los puntos singulares, encuentros con ventanas, esquinas, zócalos, molduras, etc.

 

Foto 1: Elementos en fachada, rejas, tendederos, etc. / Foto 2: Fachada enfoscada y pintada.

2. Calidad de los materiales

El uso de materiales de baja calidad, como consecuencia del cambio de los recomendados por los fabricantes con el único objetivo de ahorrar costes, nos asegurara, sin ninguna duda, problemas en el momento de aplicarlos (trabajabilidad negativa, dificultando la mano de obra de la instalación), así como consecuencias técnicas desfavorables (aparición de fisuras, desprendimientos, desconchados, filtraciones, etc.).

 

Todos los productos utilizados en la instalación del sistema deben ser productos ensayados y con garantía del fabricante. Por ejemplo, las placas de material aislante beben cumplir los requisitos de planeidad y estabilidad mínimos exigibles, los adhesivos y revestimientos deben aportarnos buenas adherencias, transpirabilidad, impermeabilidad, etc.; en definitiva, el control de la calidad del conjunto de elementos que intervienen en el sistema nos aportara un buen comportamiento del SATE durante toda su vida útil.

 

Desprendimientos producidos por falta de impermeabilidad del acrílico

 

3. Correcta instalación

Es evidente que de nada sirve realizar correctamente los dos primeros pasos si la instalación del sistema la ejecuta mano de obra no cualificada.  La alta demanda en el sector, unido a la falta de mano de obra cualificada, está provocando la incursión de empresas provenientes de otros canales que no conocen a fondo el sistema y, por tanto, descuidan su correcta instalación. Ocurre lo mismo con  la resolución adecuada de sus puntos críticos que, de no hacerlo correctamente, puede provocar patologías a corto plazo.

Otro enemigo para conseguir una buena mano de obra son las “bajas temerarias”. Las contrataciones por precio, generalmente suelen ser sinónimo de baja calidad y posterior patología. No debemos olvidar que cuando un sistema fracasa, hace que el prescriptor dude de la solución constructiva para siempre, y no la vuelva a utilizar. Esto daña a los que sí fabrican y ejecutan con calidad.

 

Foto 1: Placas sin contrapear / Foto 2: Replanteo deficiente.

 

4. La importancia del concepto “Sistema”

Los SATE se componen de elementos como material aislante, tacos, mallas, perfilería, morteros, revocos de terminación, etc., que se ensayan en el ETE (Evaluación Técnica Europea), para comprobar el comportamiento “conjunto” de todos ellos; por lo tanto, es muy importante la utilización de sistemas completos y homologados. Que un sistema esté ensayado en su conjunto nos da la garantía de que va a tener la durabilidad y la estética adecuada. Cambiar o sustituir productos del sistema anula la garantía del fabricante y arriesga la integridad del mismo.

 

La mejora continua y la innovación son imprescindibles para satisfacer al cliente y garantizar la calidad de los productos Isaval.

 

En Isaval, como fabricantes del SATE rhonatherm®, ofrecemos equipo y herramientas para poder ayudarle a controlar todos los aspectos antes mencionados. Somos los primeros interesados en que nuestro sistema se instale correctamente, y por ello ponemos a disposición de nuestros clientes:

  • Equipo técnico a nivel nacional compuesto por arquitectos y arquitectos técnicos expertos en SATE, para ofrecerle asesoramiento desde el inicio del proyecto, apoyo técnico en obra y seguimiento de la ejecución.
  • Escuela de formación. Tenemos una gran preocupación por la falta de mano de obra cualificada, por lo que poseemos una de las mejores escuelas de formación del sector. Formamos, sobre todo, de forma práctica, a profesionales y empresas interesadas en el SATE, homologándolos posteriormente para que puedan instalar nuestro sistema en las obras que les aportamos.
  • Herramientas informáticas para facilitarle el estudio de detalles constructivos, cálculo de resistencias térmicas, elaboración de ofertas, etc.
  • Garantía de Sistema. El SATE rhonatherm® se garantiza por 10 años, estando respaldada dicha garantía por una póliza de una compañía de seguros.
  • ETE (Evaluación Técnica Europea), emitida por el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja con el nº 12/0151 de 31/05/2018 para rhonatherm® y el nº 18/0499 de 27/11/2018 para rhonatherm® ceramic
  • DAP (Declaración Ambiental de Producto) con nº de certificado 917-240481-001, que presenta la información ambiental cuantificado sobre el ciclo de vida del sistema.